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Luzelena Salazar Barberi Simonsen


Soy Luzelena, nací en Cali, Colombia donde me crié con mis padres Emiro y Cecilia, comerciantes, trabajadores independientes e incansables. Soy la menor de tres hermanas; la mayor es ingeniera industrial y la del medio es abogada. De mi linda familia recibí amor, respeto y los valores morales de cuyo legado más importante nace el amor a Dios y a los seres humanos. De cada uno recibí ejemplo de disciplina e integridad con un marcado apoyo durante toda mi vida.

A los 24 años me gradué de arquitecta en Bogotá, la capital de Colombia, y regresé a mi ciudad natal para ejercer. Trabajé en la docencia y en diferentes empresas en las que logre enriquecer mis conocimientos de diseño, construcción y comercio, lo cual permitió que abriera mi propia empresa en el ramo.

Inicié un hogar de cuyo fruto tengo un hijo, Juan Felipe de 15 años, quien ha sido mi pilar de superación y amor, ya que por razones de la vida asumí el rol de padre y madre a la vez.

Hace 13 años entregué mi vida a Jesús y su obra. Eso sucedió en Cali, donde fui parte del grupo de líderes de una iglesia cristiana, obteniendo capacitación para el liderazgo. También conformé parte de un grupo fundador de casas para niños de la calle y fui miembra activa de la iglesia cristiana desde ese tiempo.

En el año 2003 me casé con un arquitecto danés, Karsten Simonsen, a quien conocí en Colombia cuando trabajábamos juntos un proyecto. De está manera llegué a Dinamarca, con mi hijo, ese mismo año.

En mis años de servicio a Jesús intervine como líder de una célula en mi hogar, donde se dan cita personas que han entregado sus vidas al Señor. También trabajé en obras de apoyo a la Comunidad Cristiana de Copenhague, iglesia a la cual pertenezco. En el área profesional, sigo colaborando con mi esposo en su oficina de arquitectura.

Mi visión, puesta por el Señor hace siete años, es evangelizar y predicar de Su Palabra, mediante un medio de comunicación masivo. Mi misión es alcanzar cada día más almas para Jesucristo, y que mi vida impacte más vidas para la Honra y Gloria de nuestro amado Señor. Mi sueño es formar aquí la Fundación Brigadas de Amor, como la que fundé en mi país, con un grupo de mujeres voluntarias que han creído en esta obra. Pido a Dios poder lograr esta obra para llevar amor a todo ser humano en el nombre de Jesús. Creo que el amor de Dios, reflejado en nuestras obras, puede transformar el mundo.

Dios me ha usado y confío en que lo seguirá haciendo como instrumento de barro en sus manos para milagros y testimonios, de los que estoy llevando un registro conjuntamente con mi lista de personas por las que hago oración. El nombre de este libro es “Dios me usa como luz”.