Meditación de navidad.
La Navidad es mucho más que celebraciones, festejos, regalos y buenos deseos.
La navidad es el recordatorio de que Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.
Para mi personalmente es emocionante pensar que: -El creador se hizo creación-.
Juan, el apóstol, escribe:
-Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venÃa a este mundo (Jn. 1:9)
Me es difÃcil imaginar que el relojero se convierta en reloj o que un panadero se convierta en pan. Pero, nos guste o no, eso es exactamente lo que significa que -Dios se hizo hombre-.
-Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Jn. 1:14)
Que maravilla!!!. Que alegrÃa que el creador del universo, el todo poderoso decidiera hacerse igual a ti y a mi.
El apóstol Pablo, va más allá y declara:
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sà mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sà mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fil. 2: 6 al 8)
Aunque normalmente los cristianos recordamos el sacrificio de Cristo en cada santa cena, deberÃamos también recordar que la muerte de Cristo fue solo la culminación del proceso de redención de nuestras almas. Pero, en la navidad, el telón se levanta y en trama histórica el proceso de salvación comienzan a aparecer los primeros actores en escena. La historia del pueblo de Israel es solo el preámbulo introductorio y la preparación del escenario, pero el climax de su abra maestra comienza cuando -el creador se convierte en creación-.
En esta navidad recuerde, la fiesta de navidad es el recordatorio de que -Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros-.
La pregunta que debemos hacernos en esta navidad es la siguiente:
Estoy yo recordando que Cristo nació o estoy festejando alguna otra cosa?
Que Dios ilumine sus hogares con su EspÃritu Santo y les regale la luz de una feliz navidad.
Es el deseo de CCC y sus pastores.
Pastor Alberto Malisani









